Sobre Bookloft
Lo hizo una editorial, no una empresa de software.
Bookloft empezó como las herramientas internas de Durii Editorial. El motor de análisis se escribió porque había una pila de originales sin leer y ninguna tarde libre. Las liquidaciones, porque cuadrarlas a mano costaba días de trabajo cada año. La ficha de catálogo, porque los metadatos se estaban tecleando dos veces.
Ninguno de esos módulos se diseñó en una pizarra: se escribieron el día que hicieron falta, se usaron al día siguiente y se corrigieron el mismo mes. Eso tiene una consecuencia práctica que se nota al usarlo — cuando algo del oficio no encaja en el software, aquí se cambia el software.
En 2026 se separó de la editorial para poder venderse a otras. Y con la separación llegó la regla que gobierna todo lo que se construye desde entonces: nada de cómo trabaja Durii viene cableado en la plataforma. Los tramos de regalía, los periodos, los canales, el IVA, los anticipos, las líneas rojas de selección — todo es configuración de cada editorial, no un valor por defecto de la casa.
Durii es el primer cliente de Bookloft. No su dueña, y desde luego no su norma.
En lo que no se transige
01En lo que no se transige
- 01El juicio editorial es humano. Bookloft propone y deja constancia; firma un editor.
- 02El manuscrito es de quien lo escribe. No entrenamos modelos con ellos.
- 03Ninguna forma de trabajar viene impuesta. Lo que hace una editorial no es la norma para el resto.
- 04Ninguna cifra sin medir. Si no se puede medir, no se publica.
- 05Un original que llega se lee entero. No hay muestreo.
Hablar con nosotros
02Hablar con nosotros
Si tienes una editorial y quieres saber si esto encaja, escríbenos y lo vemos sin prisa. Contestamos personas.
Catorce días para comprobarlo con tus propios libros.
Sube un original y deja que lo lea. Importa veinte libros. Saca una liquidación. Con eso ya lo sabrás.
14 días · hoy no se cobra nada · cancelas cuando quieras